Tras la sentencia del Tribunal Supremo que imputa un delito continuado de violación a los cinco acusados de los hechos ocurridos durante los Sanfermines de 2016, el Ayuntamiento de Pamplona, a través de su alcalde, Enrique Maya, ha expresado su “respeto a esta y a todas las decisiones judiciales” y ha mostrado su satisfacción porque “una vez más se demuestra que en nuestro país el que incumple la ley, paga por ello”. Ha insistido, además, en la “repulsa y condena una vez más de la agresión” y “en la voluntad firme para desterrar este tipo de conductas de nuestra sociedad”.
El Tribunal Supremo considera que lo ocurrido en los Sanfermines de 2016 fue agresión sexual y no abuso, que es el delito por el que tanto la Audiencia Provincial como el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) habían condenado a 9 años de cárcel a los cinco acusados. El alto tribunal ha impuesto condenas de 15 años de prisión por un delito continuado de violación, admitiendo así los recursos de la Fiscalía, la víctima y las acusaciones ejercidas por el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra.
El alcalde, en nombre del Ayuntamiento, ha agradecido a todas aquellas personas que desde la administración municipal han actuado en este asunto, desde la Policía Municipal de Pamplona a los servicios jurídicos, pasando por el personal de Igualdad o de Servicios Sociales, que atendieron y acompañaron a la víctima desde el primer momento. Desde que se inició el proceso judicial de esta causa, el Ayuntamiento de Pamplona ha estado personado como acusación particular, presentando los recursos establecidos en la ley para las diferentes decisiones que se han tomado desde la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.