Soto de las Lavanderas

Uno de los trabajos más habituales y más duros entre las mujeres durante el siglo XIX y principios del XX 


El trabajo de las lavanderas fue uno de los más habituales entre las mujeres durante el s.XIX y principios del s.XX. Era también uno de los más duros. A lo largo de los diversos lavaderos situados a orillas del río Arga, las mujeres en muchos casos con ayuda de sus hijas pequeñas, lavaban la ropa, arrodilladas sobre un saco vacío doblado dentro de una caja de sardinas y luego la colgaban en los tendereros, pagando una ochena por cada tramo de tenderero que utilizaban. Estos lavaderos eran uno de los pocos espacios públicos de encuentro para las mujeres, que se convertían, además, en algo más que un remedio para olvidar las dobles jornadas de trabajo. Ellas, en largas hileras arrodilladas, respondían con humor al vocerío y a los improperios de los albañiles que trabajaban en la calle Descalzos cantando: "Albañil de mi vida, cuánto te quiero, del andamio más alto, caigas al suelo"

A lo largo del s.XX, con la llegada del agua corriente a las casas de Pamplona, las lavanderas fueron perdiendo importancia como sector de trabajo y como grupo social. Para muchas mujeres esto supuso la pérdida de una oportunidad de empleo pero también abandonar un espacio de encuentro, comunicación y ayuda mutua. 

Soto de las Lavanderas