El concurso internacional de arquitectura para la transformación del denominado Monumentos a los Caídos en un museo-memorial para la recuperación de la memoria democrática y la denuncia del fascismo entra ahora en una segunda fase, la del procedimiento negociado para seleccionar el proyecto ganador. Una vez recogidas las conclusiones del proceso participativo desarrollado en el mes de junio, se va a proceder a la selección de la propuesta para la redacción del proyecto de obras, para lo que se tendrán en cuenta las puntuaciones de los cuestionarios completados por la ciudadanía y las puntuaciones de los dos proyectos finalistas del Concurso Internacional. Ambas propuestas podrán incorporar mejoras atendiendo al informe del jurado y a lo señalado por la ciudadanía a través de las encuestas de participación ciudadana.
El proceso participativo muestra que la ciudadanía apuesta mayoritariamente por una transformación disruptiva de Los Caídos, recogida en el proyecto Itzaletik Argira, finalista que suprime las arquerías laterales, genera un nuevo volumen acristalado a la altura de la cripta y crea un mirador también acristalado en la base de la cúpula que modifica la perspectiva del edificio. En torno a esta intervención, se recoge una preocupación por la viabilidad económica de las nuevas estructuras y el impacto y afección que pudiera suponer sobre el arbolado, que debe ser protegido en cualquier caso. El proyecto Harriak Hitz, que suprime templetes y la linterna de la cúpula y crea un gran zócalo en la cripta que se convierte en entrada, se considera más continuista, por conservar elementos como las arcadas originales, por lo que la valoración ciudadana cuestiona su potencial para la resignificación del inmueble y su entorno.
El contrato de servicios derivado de la selección de la propuesta ganadora en esta segunda fase del concurso tendrá un plazo de tres meses para la redacción de un proyecto básico, y cuatro meses para la redacción del proyecto de ejecución de las obras, y posteriormente, la dirección de obras si fuera el caso. La fecha prevista de inicio de la redacción es enero de 2027, con un presupuesto inicial de 450.000 euros, IVA incluido. En el contrato se incluirá también la redacción de criterios técnicos y económicos para la futura contratación de un estudio de documentación y diagnóstico del edificio, en su estado actual. El ámbito de actuación incluye el Monumento a los Caídos, la plaza de la Libertad y el parque de Serapio Esparza.
Los criterios de selección en este proceso negociado que se tendrán en cuenta son cualitativos, valorados hasta 80 puntos, y cuantitativos, hasta 20 puntos. En los criterios cualitativos, se toma como base las puntuaciones obtenidas por los finalistas en el Concurso de Proyectos y las obtenidas en los cuestionarios de participación ciudadana, y se vuelven a estudiar diferentes apartados, de forma que los finalistas puedan mejorar su puntuación. Los finalistas deberán considerar tanto las recomendaciones y conclusiones del Jurado como las conclusiones del proceso de participación.
Otro aspecto importante que se valora es la capacidad de la propuesta para atender al programa y musealización de un futuro museo memorial en coherencia con el informe del Comité de Expertos, hasta 20 puntos. También puntúa la propuesta de ejecución por fases y transformación gradual del edificio y entono (hasta 14 puntos) y el proceso y metodología de la dirección de obra (hasta 6 puntos). Los criterios cuantitativos incluyen criterios sociales (hasta 10 puntos) y la oferta económica (hasta 10 puntos).
La mesa de contratación del procedimiento negociado estará integrada por personal municipal, pero se prevé que cuente con el asesoramiento del comité de personas expertas, conformado por 14 especialistas de reconocido prestigio. Este comité elaboró el informe sobre la transformación del monumento, que propone la forma de museo-memorial para el inmueble, tomando en consideración experiencias nacionales e internacionales en investigación histórica y gestión de espacios memoriales.
Conclusiones del proceso participativo
Durante el mes de junio, entre el 10 y el 24, se desarrolló el proceso participativo abierto a la ciudadanía para valorar los dos proyectos finalistas, Harriak Hitz e Itzaletik Argira. La consulta contó con la participación de 247 personas, sobre todo, a través de la carpeta ciudadana digital (57,5%) y con predominio masculino (53,4%). El promedio de edad si situó en 21,6 años, con el grupo de 40 a 49 años como los más activos (25,9%), mientras que los jóvenes menores de 20 años representaron el 1,2%. Se recibieron respuestas de todos los barrios de la ciudad, sobre todo, del Ensanche (23,1%), seguido por Iturrama (12,1%) y Lezkairu (9,7%).
Las aportaciones de la ciudadanía identifican cuatro grandes posiciones que estructuran el debate social en torno al monumento. La mayoritaria es la opción transformadora, que apoya el proyecto Itzaletik Argira y defiende una intervención arquitectónica profunda para resignificar y convertir el edificio en un museo-memorial. La posición conservadora aboga por modificaciones limitadas, priorizando el valor arquitectónico y patrimonial sobre la resignificación, con preocupación por los costes y el mantenimiento. La posición de no intervención es claramente minoritaria. La posición abolicionista exige la demolición del edificio, como símbolo franquista imposible de resignificar.
En todas las dimensiones analizadas en la consulta, Itzaletik Argira tiene un respaldo significativamente superior al de Harriak Hitz: el primero obtiene una puntuación media de 6,1 y una mediana de 7,7, situándose en el rango del notable, frente al segundo, con un promedio de 4,2 y una mediana de 4,6, por debajo del umbral del aprobado. Itzaletik Argira se percibe, en general, como una intervención transformadora positiva, con una minoría que rechaza el proyecto frontalmente, mientras que Harriak Hitz se percibe uniformemente de forma negativa.
Las mayores diferencias a favor de Itzaletik Argira se registran en los aspectos de conectividad urbana y eliminación de barreras físicas, y en la capacidad de resignificación simbólica del edificio. En este último aspecto, Itzaletik Argira es valorada como una propuesta disruptiva que modifica profundamente la morfología del edificio original mediante la eliminación de arquerías y templetes; por contra, Harriak Hitz se percibida por sus críticos como una opción "continuista" o de "maquillaje", que, al conservar elementos como las arcadas originales, no logra desactivar el mensaje ideológico del monumento.
En la consulta se destaca el rigor del proyecto memorialista de Itzaletik Argira, con valoración especial de su escalera helicoidal y el uso de materiales como madera y cubiertas vegetales, si bien preocupa el mantenimiento de sus vidrieras de gran tamaño y el posible "efecto invernadero". De Harriak Hitz se critica su falta de profundidad pedagógica, limitando el espacio memorial al sótano y eludiendo la complejidad histórica del golpe de Estado.
El punto más fuerte de Itzaletik Argira es la conectividad del espacio público, al abrir el tránsito hacia Lezkairu y crear una plaza diáfana; no obstante, existe una crítica relevante sobre la pérdida de zonas verdes y del estanque. Por su parte, Harriak Hitz recibe críticas desde la perspectiva del urbanismo de género y seguridad por su propuesta de pasos inferiores.
Los resultados de la consulta popular no muestran diferencias en las valoraciones por sexo, barrio de residencia o canal utilizado, pero sí por edades: el grupo de 40 a 49 años, el más numeroso de la consulta con un 25,9%, es el principal valedor de Itzaletik Argira, otorgándole puntuaciones máximas en aspectos de transformación y conectividad; los menores de 29 años constituyen el único segmento que valora positivamente a Harriak Hitz (notas entre 6,5 y 7,1) y se muestran más críticos con la intervención en la Plaza de la Libertad de Itzaletik Argira; las personas de 60 a 69 años se consolidan como el grupo más crítico en general, suspendiendo sistemáticamente ambas propuestas en su coherencia global y adecuación funcional.