‘Salsola Kali: Una deriva vegetal’ propone en el Horno de la Ciudadela un canto y una celebración a la destrucción y a la vida a través del arte

‘Salsola Kali: Una deriva vegetal’ propone en el Horno de la Ciudadela un canto y una celebración a la destrucción y a la vida a través del arte
La actriz y creadora Estitxu Arroyo transmite esas ideas a través de una instalación y una performance que tendrá lugar los sábados por la tarde

La Sala del Horno de la Ciudadela acoge estos días ‘Salsola Kali: Una deriva vegetal’, una propuesta de la actriz y creadora Estitxu Arroyo que pretende ser un canto y una celebración a la destrucción y a la vida. La instalación se podrá visitar en los horarios habituales en los que se encuentran abiertas las salas expositivas de la Ciudadela (de martes a sábados por las mañanas, en horario de 11.30 a 13.30. y de 18:00 a 20:30 por la tarde, y los domingos y festivos en horario de de 11.30 a 13.30 horas) y la performance se llevará a cabo, con aforo limitado, todos los sábados por la tarde hasta el 9 de enero.

El trabajo que la artista Estitxu Arroyo presenta en esta instalación surge a partir de los materiales de su proyecto de investigación escénica Cuerpo-Documento/La memoria de la carne, que en esta ocasión toman la forma de deriva instalativa. Con ella, la artista pretende reflejar el mundo vegetal como altar y memoria, con referencias a los movimientos circulares, la destrucción y la creación. Pero también defiende la idea del renacimiento, con la presencia de la vida y la muerte, o la ‘semilla del amor’ presente siempre en cada acontecimiento. Arroyo busca con esta propuesta la belleza de lo más minúsculo e interno que mueve al ser humano, a través de marañas vegetales como movimiento de galaxias gravitando y dibujos de conexiones neuronales. Esta instalación quiere ser un canto y una celebración a la destrucción y a la vida, un espacio y un tiempo que representan un estado atemporal y sagrado.

El nombre de que da título a esta propuesta, Salsola Kali, es el de una planta rodante. Con ella la artista quiere transmitir al público la idea de una parte estructural de la anatomía de una serie de especies de plantas, que una vez maduran y crecen, se desprenden de su raíz o tallo y ruedan debido a la fuerza del viento. De esta manera, esas especies se abren para liberar sus semillas en una suerte de diáspora de plantas rodadoras.

Una performance de la mano de la propia artista, los sábados por la tarde

La propuesta de la instalación de ‘Salsola Kali: Una deriva vegetal’ se completa con una performance que la propia Estitxu Arroyo llevará a cabo todos los sábados por la tarde hasta el 9 de enero. Cada día se realizarán tres sesiones (a las 18.30, 19.00 y 19.30 horas) con aforo limitado para respetar las medidas de contención de la pandemia.

En el año 2011, Arroyo inicia el proyecto Cuerpo-Documento, que comprende propuestas en diferentes formatos, y que continúa desarrollando hasta la actualidad. Su obra se construye a partir de procesos orgánicos, en los que el cuerpo es el espacio central de la investigación y la práctica, y que se despliegan en diferentes formatos, que van desde lo escénico, a lo coreográfico, instalativo, audiovisual y plástico. La artista acompaña y nutre su trabajo con la pedagogía y la docencia, siempre en relación a las artes vivas, la investigación del trabajo corporal y del movimiento

Estitxu Arroyo es actriz, performer y creadora. Su trabajo se desarrolla en el ámbito de la investigación y creación de las artes escénicas y como artista interdisciplinar. En cuanto a su formación, ha cursado estudios de biblioteconomia y documentación. También ha estudiado en la Escuela Navarra de Teatro y en el Instituto del Teatro de Barcelona, donde se licenció. Además, ha ampliado estudios en la Universidad de las Artes de Berlín, UdK, y cuenta con un máster en Práctica Escénica y Cultura Visual. También ha recibido formación como profesora de yoga y meditación, áreas que sigue investigando a día de hoy.

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