El corredor sostenible de la calle María Auxiliadora dará prioridad y seguridad al peatón y al ciclista generando un paisaje urbano más verde, confortable y saludable

El corredor sostenible de la calle María Auxiliadora dará prioridad y seguridad al peatón y al ciclista generando un paisaje urbano más verde, confortable y saludable
El proyecto incorpora los nuevos diseños de Subiza y de la conexión del IES Eunate con Arguedas y Aibar tras el encuentro del alcalde con el vecindario
calle maría auxiliadora con calle san cristóbal


El corredor sostenible de la Txantrea va a crear un nuevo paisaje urbano más verde, confortable y saludable, además de dar prioridad y mayor seguridad al peatón y al ciclista recuperando espacios ocupados por los vehículos, tal y como recoge el proyecto de reurbanización presentado hoy por el concejal delegado de Proyectos Estratégicos, Movilidad y Sostenibilidad, Fermín Alonso. La propuesta contempla la creación de un corredor sostenible donde la movilidad peatonal, la ciclista y la infraestructura verde cobran protagonismo. Para ello se plantea una actuación que integra un carril bici segregado de doble dirección y pintado en rojo (lo que lo convertiría en el primero de la ciudad) y la extensión de espacios peatonales que incorporan zonas verdes, de encuentro y de estancia que fomentarán usos comunitarios y saludables en el espacio público.

El proyecto incorpora el desarrollo de la calle Subiza de marcado carácter educativo y la conexión con el IES Eunate a través de Calles Argueda y Aibar estudiadas e incorporadas a raíz del encuentro participativo del alcalde de Pamplona, Enrique Maya, con el vecindario de la Txantrea el pasado mes de septiembre. La propuesta del corredor surgió de una sesión de trabajo celebrada en diciembre de 2018 y organizada por Txantrean Poliki.

El corredor abarca el eje que recorre el barrio entre Este y Oeste a través de las las calles María Auxiliadora, Aibar y Arguedas y la prolongación en la calle Subiza, perpendicular a María Auxiliadora, en la que se ubica la Escuela de Educación Infantil Izartegi y que conecta con la plaza de Gazólaz. Llega desde el parque de Aranzadi al Oeste hasta el I.E.S. Eunate a Este en un recorrido de casi un kilómetro que se caracteriza por la continuidad de un itinerario peatonal y ciclista confortable y seguro, la centralidad dentro del barrio y la importante presencia de equipamientos públicos y de espacio comunitarios. Por ejemplo, se encuentran la U.D.C. Txantea, la Peña Armonía Txantreana, el edificio de Salesianas, el C.P. Bernart Etxepare I.P. o el Centro de Salud Txantrea.
 

Las áreas que acogerán árboles y plantas se multiplicarán por 5
 

Con la nueva actuación municipal las áreas que acogerán árboles y plantas se multiplicarán por 5 y pasarán de 17 a 88. El espacio destinado al coche se reducirá del 55% al 35% mientras que el del peatón aumentará del 45% al 55%. Las plazas de aparcamiento pasarán de 217 a 103, el arbolado se incrementará de 20 a 30 ejemplares y el mobiliario urbano de 3 elementos a 19. Además, se crearán 10 espacios de estancia y 5 entornos lúdicos y 324 metros de carril bici segregado.
 

El proyecto presentado hoy apuesta por una reurbanización “blanda” o “táctica” que no implicará grandes obras de urbanización sino una redistribución modal a base de pintura, señalización y mobiliario. Se caracterizará por su flexibilidad y agilidad para reconvertir estos espacios de la ciudad basándose en la rapidez de la transformación, teniendo en cuenta la reversibilidad de la actuación y con un coste ajustado. El presupuesto de la obra, que se licitará a finales de año y comenzará en primavera, es de 300.000 euros (IVA incluido). La superficie total de actuación de 7.252 m2.
 

Un corredor sostenible estructurado en 5 zonas

El corredor sostenible se estructura en 5 sistemas de transformación. El denominado “sistema deportivo”, por estar ahí la U.D.C. Txantea, entre las calles Padre Adoáin y Cendea de Iza. En el tramo desde Padre Adoáin hasta Imárcoain, que tiene un carril por sentido de circulación y aparcamiento en ambos lados, se propone la eliminación del aparcamiento en el lado norte, lo que permitirá la creación de un carril bici bidireccional segregado. Desde Imárcoain hasta Cendea de Iza, actualmente con un único sentido de circulación y una línea de aparcamientos, se opta por eliminar la presencia de coches permitiendo la ampliación de espacios peatonales en convivencia con la bici.
 

El “sistema comuntario”, desde Cendea de Iza hasta Noáin y en donde se ubican la Asociación de Jubilados Club Irubide, la Peña Armonía Txantreana y la nueva Unidad de Barrio, se definen actuaciones estructurales de mejora de la accesibilidad de la plaza del Félix, así como la conquista de los nuevos espacios en la calzada. El “sistema lúdico-educativo” de calle Noáin a San Cristóbal incluyendo la calle Subiza comprende Bernat Etxepare, Izartegi y la plaza de la Txantrea. Se propone la implantación de nuevas zonas amables, lúdicas y de estancia. El “sistema conector” afecta al cruce de la calle San Cristóbal con María Auxiliadora y Aibar. Se ha dibujado la mejora de la accesibilidad y la seguridad del cruce de manera que se garantiza la continuidad ciclista y peatonal.
 

Primer carril bici rojo de la ciudad

La reurbanización consistirá, en la mayor parte de la actuación, en la ocupación de parte de la calzada para la creación de un carril bici segregado de doble dirección. El proyecto contempla que el carril bici esté pintado en rojo, con lo que se convertiría en el primero de estas características de la ciudad. Se eliminarán los espacios para coches en las zonas de coexistencia peatones/ciclistas como entre las calles Imarcoain y Cuenca de Pamplona y Noáin y Subiza. Donde la bici circule en convivencia con el peatón se incorporará una señalización específica.
 

Para dar continuidad al eje ciclista de la calle María Auxiliadora hasta el I.E.S. Eunate, las calles Aibar (en dirección IES Eunate a San Cristóbal) y Arguedas (de San Cristóbal a IES Eunate) se convertirán en ciclo-calles, en las que las bicis circularán en convivencia con los coches. Al principio y al final de los ejes se colocan aparcamientos de bicicletas para fomentar el uso de la bici a lo largo del corredor.
 

Crear espacios de convivencia vecinal ampliando aceras y ocupando calzada

El espacio peatonal se aumentará a través de la ampliación de las aceras y la ocupación de la calzada para compensar el hasta ahora escaso espacio público peatonal en este ámbito. Para ello se propone la redistribución del tráfico y la eliminación de zonas hasta ahora destinadas al vehículo privado. Este nuevo modelo permitirá crear espacios de estancia confortables así como nuevas áreas de juego. El tramo entre la Imárcoain y Cuenca de Pamplona, que atraviesa la plaza del Félix, se redistribuye convirtiéndose en una calle vecinal con prioridad peatonal. El acceso de vehículos se limita a los de los vecinos que necesiten llegar a sus bajeras. El mismo modelo se repetirá entre Noáin y Subiza. En el caso de la calle Subiza se propone ganar importante espacio peatonal sobre la calzada, eliminando las líneas de aparcamiento y manteniendo un único carril de circulación.
 

La creación de las nuevas áreas de estancia se hace a través de la pintura y de la colocación de mobiliario urbano. Un concepto que incorpora el proyecto, elaborado por Leku Estudio, es el de las eco-células que ordenan las zonas peatonales ganadas sobre la calzada y que integran nuevos usos cívicos saludables que invitan a la gente a quedarse. Utilizan, por ejemplo, códigos de color, señalizando con azul las zonas que dan servicio al carril bici (aparcamiento de bicis) y en naranja, las lúdicas o recreativas.
 

Hidro-jardineras, hidro-parterres, eco-traviesas y mobiliario urbano

Entre los nuevos elementos que se colocarán se encuentran las hidro-jardineras, los hidro-parterres y las eco-traviesas. Está previsto colocar 40 jardineras de 96 cm de altura con un gran volumen de tierra que permitirá la plantación de árboles de medio y bajo porte. Los 11 hidro-parterres alcanzan los 48 cm y al tener menor profundidad servirán para arbustos y plantas arbustivas robustas que aporten calidad ambiental y se adapten a las condiciones del lugar.
 

Todos estos elementos tendrán un acabado a base de pintura en tonos cálidos y no contarán con riego automático sino con depósitos de agua o si las especies son resistentes, sin ellos. Las zonas verdes incluirán 10 nuevos árboles y 124 plantas arbustivas de distintas especies. Con la incorporación de los elementos vegetativos se quiere enriquecer la paleta cromática del paisaje urbano y la creación de zonas singulares con la introducción de elementos vivos y cambiantes.
 

Se colocarán 60 eco-traviesa (de 16 x 26 cm) con las que se crearán áreas de descanso informal, gradas, juegos o se limitarán los espacios. Son traviesas de madera de pino que llevarán tratamiento antienvejecimiento y antigrafiti.
 

Todo ello se completará con mobiliario urbano hasta ahora prácticamente inexistente: se colocarán 16 sillas, 3 bancos, 3 mesas de juegos, 2 mesas de ping pong, 6 bolardos de hormigón decorativos, una bomba para hinchar la bici, 3 papeleras, aparcabicis, y 125 separadores y balizas para la señalización vial.
 

Zonas nuevas totalmente accesibles

El nuevo desarrollo urbanístico se hará teniendo en cuenta la normativa vigente sobre accesibilidad. Por ejemplo, en las zonas de extensión peatonal ganadas sobre calzada se prevé la señalización podotáctil (material de diferente rugosidad para avisar a personas con problemas de visión de que se acercan a una zona peligrosa) y en la plaza del Félix se mejorará mínimamente la accesibilidad. Además, se crearán vados en los nuevos pasos peatonales de la calle San Cristóbal.
 

Como primer paso de los trabajos de urbanización se limpiará la superficie de la calzada para retirar la señalización horizontal, se eliminará la señalización vertical obsoleta y se restaurarán zonas de asfalto mediante una fina capa de pintura negra, principalmente en las zonas de extensión peatonal. A continuación, se implantará la nueva señalización horizontal para marcar, con las eco-células gráficas, las extensiones peatonales que quedan libres de vehículos. En el tercer paso se instalarán las hidro-jardineras y los hidro-parterres y los elementos de mobiliario urbano.
 

La calle María Auxiliadora tiene distintas anchuras a lo largo de su recorrido

La calle María Auxiliadora varía en su diseño actual a lo largo de su recorrido. Desde la calle Padre Adoáin hasta Imárcoain cuenta con un ancho de 15 metros repartidos en aceras de 3 metros con una línea arbolada, un carril de circulación por sentido y aparcamiento en fila en ambos lados. A partir de la calle Imárcoain y hasta la calle Cuenca de Pamplona, la sección de la calle se reduce considerablemente, hasta alcanzar los 7,80 metros en algunos tramos. La circulación queda en un carril, la línea de aparcamientos en el lado norte y las aceras apenas superan los 1,4 m de ancho incluidos los parterres de los árboles. El único mobiliario urbano se sitúa en la plaza del Félix, espacio que cuenta con problemas de accesibilidad.
 

Desde la calle Cuenca de Pamplona hasta su cruce con San Cristóbal, María Auxiliadora vuelve a aumentar su sección hasta los casi 12 m, con un carril de circulación y línea de aparcamiento a ambos lados. La presencia de vegetación en este ámbito se limita a los árboles y plantas en el desnivel hacia la plaza Txantrea. En el cruce de la calle María Auxiliadora con la calle San Cristóbal se ubican dos paradas de autobús que hacen que los pasos peatonales semaforizados se alejen del cruce, priorizando la movilidad rodada frente a la peatonal o ciclista. La continuidad del eje se realiza por las calles Aibar y Arguedas. Ambas tienen una sección de unos 10 metros con un único carril de circulación y una línea de aparcamiento en el lado sur.

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