
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pamplona ha adjudicado las obras de renovación y reurbanización del Camino de Caparroso por un total de 482.964,11 euros, frente a los 550.000 euros previstos inicialmente en la licitación. La cuantía servirá para actuar sobre 500 metros lineales de esta vía, que conecta Pamplona con Villava y Burlada, y permitirá organizar los usos en un espacio que comparten vehículos, peatones y ciclistas.
Las obras, que han sido adjudicadas a Lacunza Hermanos SL, se prolongarán durante cinco meses, si bien la empresa confía en tener lista la obra para el 30 de octubre, de modo que en noviembre se lleven a cabo labores de terminación y limpieza del entorno. Los trabajos se centrarán en generar una calle con una limitación de velocidad para los vehículos a motor de 20 km/h. Para ello, se reasfaltará la vía, utilizando trazados y colores diferentes para delimitar el tránsito motorizado. Además, se creará una cuneta pisable, que permitirá ganar anchura a la vía. De esta forma, se habilitará una zona de resguardo para peatones cuando coincidan con tráfico rodado. También se señalizará un ciclocarril. Por último, se renovará y aumentará el alumbrado en la zona, pasando de las 18 farolas actuales a 26; y se instarán bancos y jardineras a lo largo del recorrido.
Además, aprovechando estas obras, se procederá a la sustitución de una tubería de abastecimiento de fibrocemento, que discurre por el subsuelo y que ya ha alcanzado su vida útil. La sustitución se llevará a cabo a través de un convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Pamplona y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, por el que esta última asumirá el 19,42% del presupuesto total de la obra de reurbanización de la vía.
Cuatro fases
Las obras se ejecutarán en cuatro fases. En un primer momento, se prevé ejecutar los trabajos en la red de abastecimiento. Para ello, mientras se proceda a la sustitución completa de la tubería, se instalará otra área de forma provisional, para mantener el servicio de agua. En una segunda fase, se realizarán los trabajos relacionados con el drenaje y obra civil del entorno. Tras estas labores, la obra entrará en la fase de pavimentación e instalación eléctrica. Y, en último lugar, se procederá a ejecutar los trabajos de jardinería y señalización y la instalación del mobiliario urbano. Durante todo el proceso, se garantizará el paso a las huertas y a las viviendas de la zona.
Con estos trabajos el Ayuntamiento de Pamplona busca reducir la peligrosidad de una vía cuya anchura actual oscila entre los 2,8 y 3 metros y que carece de aceras o de espacio segregado para los peatones.