
El quiosco de la Plaza del Castillo se ilumina este jueves en color verde para dar visibilidad a la celebración del Día Internacional del Cáncer de Hígado. La conmemoración busca crear conciencia sobre la importancia de la prevención y la detección temprana de esta enfermedad, ya que un diagnóstico temprano favorece un buen pronóstico.
Los factores de riesgo de esta enfermedad son las infecciones crónicas por hepatitis tipo B y C, cirrosis hepática y consumo excesivo de alcohol, obesidad, diabetes y la exposición a toxinas. Entre los síntomas que pueden alertar de la presencia de esta enfermedad se encuentran la pérdida de peso y el color amarillento en piel y ojos.
El cáncer de hígado no tiene una cura única, ya que existen tratamientos diferentes en función del estadio de la enfermedad, el estado de salud del paciente y otros factores. Para prevenirlo, se recomienda mantener un estilo de vida sano, con una dieta equilibrada y práctica regular de ejercicio físico, y las vacunas contra la hepatitis, ya que es responsable del 80% de los casos de cáncer primario de hígado. El cáncer de hígado es más frecuente en hombres que en mujeres y afecta, con carácter general, a personas de entre 50 y 60 años.