El programa Konekta-3 ha logrado que 101 personas de las 270 que lo iniciaron hace trece meses consigan un empleo

El programa Konekta-3 ha logrado que 101 personas de las 270 que lo iniciaron hace trece meses consigan un empleo
El Ayuntamiento de Pamplona ha cerrado la tercera edición de este programa de formación y activación laboral
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen

El Ayuntamiento de Pamplona ha clausurado esta mañana la tercera edición del proyecto Konekta, proyecto cofinanciado por el Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare (SNE-NL).  El objetivo principal del programa es promover la activación laboral y mejorar la empleabilidad de personas demandantes de empleo residentes en Pamplona mediante itinerarios que busca la activación laboral de demandantes de empleo con una cualificación académica no superior a la ESO. En los trece meses de desarrollo del programa, han participado 270 personas, de las cuales 101 han conseguido un empleo, firmándose un total de 116 contratos. 

El concejal delegado de Acción Social, Txema Mauleón Echeverría, han acudido al Centro Errotazar en el barrio de Rochapea donde ha tenido lugar el acto de cierre de este proyecto. En octubre de 2025, el Ayuntamiento de Pamplona y el SNE-NL firmaron un nuevo convenio de colaboración para poner en marcha el tercer proyecto de orientación y activación formativo-laboral Konekta-3. El objetivo de esta formación era impulsar la empleabilidad de 270 personas, ofreciendo itinerarios personalizados de inserción laboral, formación y acompañamiento integral.

Para acceder al proyecto era necesario el empadronamiento en Pamplona, figurar como demandante de empleo y contar con una baja cualificación académica, con un nivel máximo de Educación Secundaria Obligatoria. El equipo de profesionales ha estado formado por tres orientadoras-trabajadoras sociales, una persona con perfil administrativo y el apoyo de una técnica de formación y empleo. Las personas participantes fueron propuestas por el SNE-NL y por profesionales de las Unidades de Barrio de Pamplona.

El 55% de quienes han participado en el proyecto son mujeres y el 45% hombres. Un 47% pertenece a familias perceptoras de renta garantizada. La media de edad se ha situado en los 36 años. Las 270 personas que han participado en el proyecto procedían de 33 países distintos, principalmente de España (59 personas), Marruecos (38), Colombia (20) y Nigeria (17).  

Itinerarios personalizados
El proyecto Konekta ha implementado un modelo de intervención basado en la atención centrada en la persona, adaptando los servicios y herramientas a las necesidades, intereses y metas de cada participante. El programa ha trabajado especialmente el desarrollo de competencias transversales consideradas clave para la empleabilidad. Se comenzó con la realización de diagnóstico de empleabilidad de las 270 personas participantes, donde se examinaron fortalezas y debilidades en cinco ámbitos: laboral, habilidades sociales, formación y capacitación, motivación, y búsqueda de empleo.

Con el análisis de estos ámbitos, se han ido estableciendo los objetivos y las actuaciones que han definido los ‘acuerdos personales de empleo’ de cada persona, para conseguir la activación formativo-laboral de cada participante. El desarrollo y ejecución de estos itinerarios personales se ha llevado a cabo con sesiones individuales de acompañamiento y orientación por parte de profesionales.

Desarrollo de competencias transversales
El programa ha trabajado especialmente en el desarrollo de competencias transversales, consideradas clave para la empleabilidad. Se ha trabajado de manera personalizada con cada participante, según su situación de partida y el desarrollo de su itinerario. En cada sesión individual, las técnicas de orientación trabajaban aspectos relacionados con estas competencias, incidiendo de manera especial en aquellos ámbitos donde se necesitaba más apoyo al cambio y a la mejora.

Se han celebrado también 34 actividades grupales, con una asistencia total de 297 participantes. Estas acciones grupales han sido un espacio clave para fortalecer la cohesión social y generar redes de apoyo mutuo entre las personas participantes. Estas experiencias colectivas han resultado fundamentales para combatir el aislamiento que, a menudo, acompaña al desempleo de larga duración, y han contribuido a que muchas personas afronten con mayor seguridad y resiliencia sus procesos de inserción laboral. Han sido talleres donde, en tres horas de duración, se han trabajado aspectos relacionados con el desarrollo de competencias laborales: empleo público, planificación BAE, certificados profesionales, preparación de entrevistas, marca personal, redes de contacto, competencias digitales, etc.

¿Te ha sido útil esta página?