El equipo de gobierno municipal propone iniciar los trámites para modificar la ordenanza fiscal que regula el impuesto sobre las viviendas vacías para establecer un mayor gravamen a los inmuebles deshabitados. Ese gravamen sería de un 0,5%, un 1% o un 1,5%, a pagar sobre los valores catastrales de los inmuebles, y se liquidaría con la contribución, según la vivienda llevara un año, dos años, o tres años o más deshabitada, respectivamente.
Está previsto que el próximo martes la Junta de Gobierno Local apruebe el inicio del expediente de modificación y la publicación del trámite de audiencia, a través del portal web municipal, para poder recabar la opinión y aportaciones de la ciudadanía y de las organizaciones potencialmente afectadas. Seguidamente, se resolverán las posibles aportaciones y el proyecto definitivo sería llevado para su debate a la Comisión de Presidencia antes de ser elevado a Pleno para su aprobación inicial. Eso sí, hay que aclarar que la posibilidad de cobrar el impuesto iría siempre ligada a la elaboración del censo de vivienda deshabitada que tiene que realizar el Gobierno de Navarra según se desprende del texto del Decreto Foral propuesto para regular la materia y que está aún pendiente de aprobación tras su exposición pública.