Catalina I de Navarra (1468 – 1517)

También conocida como Catalina de Foix, fue la última monarca en gobernar Navarra desde su capital antes de la conquista de Navarra en 1512. Bajo su reinado, Pamplona se consolidó como centro político, cultural y administrativo del reino, con una corte estable y activa que atrajo a humanistas e intelectuales

Catalina I de Navarra, también conocida como Catalina de Foix, fue la última reina que gobernó Navarra desde su capital, Pamplona. Nacida en la localidad aquitana de Mont-de-Marsan, muy cerca de Baja Navarra, era la hija menor del matrimonio formado por Magdalena de Valois, hermana del rey Luis XI de Francia, y de Gastón de Foix, descendiente directo y por línea principal de Carlos III el Noble. Mujer inteligente y enérgica, su matrimonio con Juan de Albret aportó al reino amplios territorios al norte del Pirineo, lo cual permitía la articulación de un proyecto político viable a ambos lados de dicha cordillera.

Durante su gobierno, Pamplona se consolidó como capital política, cultural y administrativa del reino, con una corte estable y activa que atrajo a humanistas e intelectuales. Catalina apoyó la instalación de la primera imprenta en la ciudad y la creación de un Estudio de Gramática, que anticipó los centros educativos modernos. En 1512 Navarra sufrió la invasión de las tropas del Duque de Alba, y Catalina y Juan hubieron de huir a sus posesiones al norte del Pirineo, desde donde intentaron recuperar el reino, sin éxito. Murió en el exilio y, aunque su deseo fue ser enterrada en la catedral de Pamplona, hoy reposa en la catedral de Lescar.
 

Catalina