1ª Edición
El Ayuntamiento puso en marcha este programa en 2018 con la intención de contribuir a la innovación empresarial, impulsar la colaboración público – privada y facilitar la experimentación e implantación de nuevas soluciones y servicios smart city en Pamplona. En esa primera edición se seleccionaron seis proyectos para ser testados en un entorno real, de lo que 5 se implementaron con éxito.
- Inbiot: bienestar y mejora de la calidad del aire
En inBiot se ofrecen soluciones para la monitorización y mejora de la calidad del aire interior en edificios, principalmente. Se busca la promoción de espacios saludables que fomenten el bienestar, la creatividad, la productividad de los usuarios de los edificios a través de la mejora de la calidad del aire.
- STOPLED: más luz, menos accidentes
El objetivo de Stopled es reducir los accidentes de tráfico en vías urbanas. Consiste en insertar dos líneas led a ras de suelo en la dirección de salida del vehículo para así mejorar mucho más la visibilidad del usuario de la vía pública.
- Smartaqua: ahorro a través de riego inteligente
El proyecto SmartAqua se dedica a hacer riego inteligente en zonas verdes urbanas. Se consigue ahorro y resolver un problema fundamental: conocer cuánto y cuándo regar. Esa información se proporciona en base a sensores, información satélite, y varios algoritmos más y permiten diversos ahorros.
- URAD: la gestión de tráfico más inteligente
Con el proyecto uRAD se pretende hacer un conteo, un análisis de la movilidad urbana para una gestión del tráfico más inteligente. Se utiliza tecnología radar para hacer análisis del tráfico, haciendo conteo de vehículos, analizando las franjas horarias en las que hay más tráfico, e incluso discerniendo entre tipologías de vehículos que pasan por una determinada zona; y lo mismo con el carril bici.
- Agropesalert: plagas y tramas eléctricas
El proyecto Agropestalert desarrolla dispositivos electrónicos para el seguimiento de plagas de insectos y realiza investigaciones sobre ellas. Se trata de una trampa electrónica que detecta el zumbido del insecto cuando entra volando. Con esto se identifica la plaga, se brinda información vía medios inalámbricos, esta información se procesa en Internet y se envía una alarma a la persona que ha contratado el servicio.
2ª Edición
La convocatoria de la segunda edición se lanzó a finales de 2020 y los 5 proyectos fueron implementados en 2021, cuatro de los cuales ofrecieron buenos resultados.
3ª Edición

- Autoproducción eléctrica mediante microgeneración. Asociación Energía Gara
La Asociación Energía Gara ha trabajado con la energía producida por 10 microaerogeneradores de energía eólica instalados en el mobiliario público en el barrio de Etxabakoitz que se ha estado empleando en la alimentación del ascensor público y el alumbrado de la zona. Estos mocroaerogeneradores horizontales instalados en dos pérgolas del paseo sobre el ascensor por el Taller Escuela Etxabakoitz han reunido datos para analizar las características de viento y con ellos se podría ensayar un proceso de seguimiento a largo plazo. La empresa ha podido testar durante semanas el buen funcionamiento de la interfaz de volcado de la energía generada.
- Estadísticas de aforo y seguridad, con cámaras e IA. Copysan Comunicaciones, SL
Copysan Comunicaciones ha testeado dos espacios de la ciudad en los que se ha llevado a cabo un experimento de conteo de personas y prevención de crisis a través de cámaras de vigilancia del propio Ayuntamiento de Pamplona usando, además, algoritmos de inteligencia artificial. Como ejemplo, una de las cámaras estaba ubicada en el entorno del Sadarn y ha permitido observar con precisión los movimientos ‘de aglomeración’, para tomar decisiones de gestión de afluencia para necesidades concretas. La empresa ha podido, a su vez, comprobar la eficacia del sistema y afinar sus capacidades predictivas.
- SENS (Smart Environmental Noise System). Music Technology Group y Universitat Pompeu Fabra
Desde Music Technology Group y Universitat Pompeu Fabra se ha analizado el ruido en el espacio público con cinco sensores de ruido ambiental y algoritmos que calculan su implicación emocional para la ciudadanía, para ayudar a la toma de decisiones para la mejora de la calidad acústica.