
El Ayuntamiento de Pamplona ha iniciado una consulta pública previa para recabar la opinión de ciudadanía y organizaciones de cara a la elaboración de un reglamento de funcionamiento interno de la Escuela Municipal de Artes y Oficios Catalina de Oscáriz. La consulta abordará cuestiones como los objetivos del proyecto, los problemas que se pretenden solucionar, la necesidad de contar con un reglamento o posibles soluciones alternativas. Hasta el 10 de septiembre se podrán remitir las aportaciones a través del correo educacion@pamplona.es.
La Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, establece que, con carácter previo a la elaboración de un proyecto o anteproyecto de ley o de un reglamento, se llevará a cabo una consulta pública, a través del portal web de la administración que la promueva en la que se recabará la opinión y las aportaciones de los sujetos y de las organizaciones más representativas potencialmente afectadas por la futura norma.
En la actualidad, la Escuela Municipal de Artes y Oficios Catalina de Oscáriz carece de un reglamento específico actualizado que regule de manera integral las normas de funcionamiento interno, así como los derechos y deberes de alumnado y profesorado, el uso y cuidado de recursos espaciales y materiales y las normas de organización de admisión, matrícula y plan de estudios. Esta situación provoca una falta de criterios comunes a la hora de regular el funcionamiento de la escuela y una falta de recursos por parte de profesorado y alumnado cuando se dan situaciones de problemas de convivencia, así como dificultades a la hora de establecer un procedimiento en los procesos de admisión y matriculación.
El reglamento en el que se quiere empezar a trabajar tiene como objetivo dotar a la Escuela Municipal de Artes y Oficios Catalina de Oscáriz de un marco normativo claro y estable que regule los recursos humanos, recursos materiales, normas de funcionamiento y normas de organización. Esta herramienta garantizará una definición clara de los derechos y deberes del profesorado y del alumnado y establecerá normas de convivencia que garanticen el respeto a todas las personas, la higiene y mantenimiento de materiales y espacios y la libertad de expresión. Asimismo, recogerá la homogeneidad y la transparencia en los procesos de matriculación y en la organización del plan de estudios; incorporará los principios de igualdad de género, no discriminación y respeto a la diversidad; regulará un régimen disciplinario proporcionado, garantista y con carácter educativo; y apostará por la mejora continua de la calidad educativa y organizativa del centro.
El futuro reglamento es una oportunidad para el desarrollo de la vida en la escuela, ya que permitiría dar respuesta a las necesidades de las personas que forman parte de la comunidad escolar. De esta manera, se establecerían unos criterios comunes de convivencia, uso de materiales y espacio y de derechos y deberes de todas las personas, facilitando así un buen clima escolar. Asimismo, ofrecería seguridad jurídica ante todos los procedimientos y situaciones del día a día y daría coherencia al sistema entorno al que se organiza el funcionamiento de la escuela.