Pamplona necesita fomentar la formación y la organización de los datos de que dispone para avanzar en su soberanía digital, así como utilizar de forma sistemática la inteligencia artificial para mejorar su productividad. Estas son algunas de las conclusiones de las tres mesas de trabajo que ha acogido la jornada “Soberanía digital del dato”, celebrada este miércoles en la Sala de Armas de la Ciudadela.
La sesión ha reunido a expertos de diversas áreas para definir el futuro digital de la administración pública. Entre las entidades participantes se encuentran NASERTIC, NASTAT, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, DGT, Donostia International Physics Centre, Nair Centre, ISC, UPNA, Asociación Navarra de Informática Municipal (ANIMSA), NASERTIC, POLO IRIS, Tracasa, Ayuntamiento de Logroño, Ayuntamiento de Mataró y el Ayuntamiento Pamplona.
La jornada de reflexión estratégica interna de entidades e instituciones sobre la gestión municipal del dato se ha estructurado en torno a tres ámbitos clave: la gobernanza del dato y la arquitectura institucional, los datos urbanos y su aplicación a través de herramientas como los gemelos digitales y la inteligencia artificial, y la infraestructura y cultura digital del Ayuntamiento.
Se ha partido del diagnóstico actual, que detecta una falta de gobernanza de los datos, que son abundantes y redundantes en algunos casos, ya que no están bien organizados ni se comparten de forma optimizada. Las personas participantes en la jornada han destacado las lagunas en la formación y cultura del dato, y en las políticas en torno al uso de la inteligencia artificial.
Con el horizonte de 2030 y vinculado a la Agenda Urbana 2030 y a los resultados de Imagina Iruña 2050, las mesas han incidido en la necesidad de contar con especialistas en datos y personal sensibilizado, que compartan información, también con otras Administraciones, para adoptar decisiones informadas y realizar un gobierno eficiente que se apoye en datos, con participación activa de la ciudadanía.
Como pasos para ir avanzando en la soberanía digital del dato se sugieren planes de comunicación y formación, protocolos para el uso de la inteligencia artificial y alimentar modelos entrenados con datos locales, además de cláusulas Smart en los contratos. Otras medidas incluyen crear una Oficina del dato, y avanzar en el alcance de los gemelos digitales y la visualización de proyectos colaborativos.
Estas conclusiones se incorporan al trabajo continuo de posicionamiento de Pamplona como ciudad innovadora, que sigue el modelo de innovación basado en la quíntuple hélice, que integra administraciones, conocimiento, tecnología, tejido económico y ciudadanía, incorporando también la dimensión medioambiental como elemento clave para abordar los retos urbanos de forma conjunta. Esta estrategia se alinea con la de la Unión Europea para reforzar la autonomía digital y reducir dependencias en ámbitos sensibles como los datos, la nube, la inteligencia artificial o los semiconductores.
Cuatro experiencias
Como paso previo al trabajo colaborativo, cuatro expertos ofrecieron una visión integral del panorama actual, que combinó teoría, infraestructura y casos de interés municipal. Los ponentes analizaron la transición desde la gestión de aplicaciones aisladas hacia una gobernanza integral de los datos, subrayando el papel crucial de la inteligencia artificial, la computación cuántica y la cultura organizativa de las entidades en materia digital.
Humberto Bustince Sola, catedrático de Ciencia de la Computación e IA en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y profesor honorario de la Universidad de Nottingham, profundizó en los retos éticos y la evolución de los datos, recordando cómo en apenas una década las empresas más importantes del mundo pasaron de ser energéticas a ser empresas de datos. Bustince puso el foco en las tendencias de futuro, señalando que la IA generativa será una "mina de datos" que obligará a la administración a simplificar la burocracia y mejorar la transparencia debiendo ser conscientes de la ética y del consumo de estos recursos.
Txomin Romero Asturiano, director del Centro de Supercomputación del DIPC/Centro de Supercomputación del País Vasco, centró su intervención en la infraestructura crítica, explicando la necesidad de sistemas de supercomputación y almacenamiento distribuido para gestionar la velocidad y el volumen de la información actual. Subrayó que la soberanía también depende de saber quién accede a qué información y en qué momento preciso.
Anna Quer i Rodríguez, analista de big data e inteligencia de datos del Ayuntamiento de Mataró, destacó la aplicabilidad del dato en el día a día municipal, defendiendo una cultura donde las decisiones se basen en evidencias y no en suposiciones. Su enfoque práctico demostró cómo los datos pueden optimizar servicios tan diversos como el reciclaje o la atención ciudadana.
Por último, Alfonso Pérez Álvaro, director general de Tecnología e Innovación del Ayuntamiento de Logroño, analizó la manera organizativa de integrar esta estrategia, abogando por romper los compartimentos estancos (silos) y crear estructuras transversales como las Oficinas del Dato. Para Pérez, el cuidado de la información digital debe entenderse como un servicio público de cuidado del bien común.
Para aterrizar estas visiones a la realidad local, Txema Aguinaga Pérez, gerente de ANIMSA, entidad que gestiona la informática de más de 200 entidades locales en Navarra, aportó la perspectiva técnica del territorio y, específica, de Pamplona. Aguinaga destacó que Pamplona no parte de cero, ya que gestiona actualmente un ecosistema de 186 aplicaciones bajo una política de "dato único", lo que garantiza que la información de cada ciudadano sea coherente y segura en toda la administración. Asimismo, advirtió sobre el desafío que supone el crecimiento exponencial del almacenamiento, que ha pasado de 20 terabytes en 2010 a una previsión de casi 450 en 2026, lo que hace indispensable una gobernanza eficiente del ciclo de vida del dato.