Termina la primera fase del proceso de participación para el rediseño ciudadano de la plaza de Santa Ana, unos trabajos que se retomarán tras el verano

Termina la primera fase del proceso de participación para el rediseño ciudadano de la plaza de Santa Ana, unos trabajos que se retomarán tras el verano
La siguiente fase será un concurso de ideas en paralelo con un proceso de sensibilización, difusión y participación ciudadana
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Ha culminado la primera fase del proceso de participación para el rediseño ciudadano de la plaza de Santa Ana, un espacio conocido como la ‘Manzana piloto’, ya que su remodelación servirá sirve metodología de diseño urbanístico para el aprovechamiento del espacio interior (plazas) de las manzanas del Casco Histórico.

Ayer tuvo lugar la tercera de las sesiones de encuentro con vecindario y asociaciones en Plazara!, un conjunto de reuniones abiertas al barrio en las que se han tratado desde la dimensión evolutiva de la plaza, los usos actuales su historia y los diferentes planes y proyectos que se en desarrollado sobre ella, hasta las distintas ópticas conciliables para un futuro codiseño y el orden de prelación en el que se deberían abordar las propuestas para ese espacio. En total, en las tres sesiones, dos en el mes de mayo y una en junio, se han registrado más de un centenar de asistencias.

Además de encuentros, se han hecho visitas a la plaza para dar explicaciones o ideas sobre el terreno. En las reuniones han participado responsables del Área de Urbanismo y Vivienda, como su directora, Uxua Domblás, así como personal político y técnico municipal, y representación de Pamplona Centro Histórico (PCH). Todo el proceso está siendo guiado por las urbanistas expertas en participación Ioar Cabodevilla y Maddi Berraondo de la cooperativa de arquitectura OREKARI estudio. También se ha escuchado, mediante diferentes sesiones grupales, a agentes con especial conocimiento del espacio como la asociación Piparrika (huerto comunitario del barrio), a la comunidad educativa del C.P. San Francisco I. P. y al vecindario de la plaza Santa Ana. 

Concurso de ideas, este próximo otoño.
El proceso participativo comenzó en abril de 2024 con una sesión de presentación y abarcará un año con el objetivo de lograr la participación efectiva de la ciudadanía en la futura reurbanización de la plaza. Esta forma de trabajar desde el Consistorio quiere garantizar la diversidad de planteamientos y la representación de las preocupaciones e intereses de los distintos colectivos de la zona y del barrio a la hora de arrancar con un nuevo concepto / modelo para ese espacio.

La idea es que el resultado de ese proceso inspire a los equipos de diseño del concurso de ideas, un procedimiento que se licitará en otoño. El procedimiento administrativo se llevará en paralelo con un proceso de sensibilización, difusión y participación ciudadana. Cuando haya propuestas finalistas se expondrán públicamente para iniciar una reflexión sobre el grado de coincidencia de cada proyecto con las aspiraciones ciudadanos y de nuevo se volverá a recoger aportaciones. Está previsto que Condestable acoja una exposición informativa sobre el proyecto que irá acompañada por sesiones informativas y talleres. Finalmente, se realizará una evaluación de todo el proceso.

La ‘Manzana piloto’
El debate sobre este espacio de la ciudad, definido como ‘Manzana piloto’, comenzó en los años 80 al hilo de una reflexión sobre aprovechamiento del espacio interior de las manzanas del Casco Histórico. Era el foco inicial de un proceso para generar espacios de encuentro / plazas en la parte de la ciudad consolidada de diseño más antiguo. 

Desde aquella década, el proceso de intervención ha sido continuo, aunque con ritmos diferentes. Así, desde emprender diseños de urbanismo táctico, hasta adquirir locales o inmuebles en la zona (muebles Apesteguia, o edificios en Jarauta 7 -), pasando por realizar derribos interiores como en los patios de Mayor 20 y Jarauta 35, colaborar activamente en la rehabilitación y mejora de propiedades privadas impulsando las subvenciones de la ORVE o intervenir directamente en las obras de rehabilitación, el Consistorio ha seguido trabajando en Santa Ana. 

Entre las herramientas utilizadas, se ha empleado también el planeamiento urbanístico. En 2007 se modificó el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) para incluir una galería comercial y la previsión normativa de dos plantas de aparcamiento en ese espacio, dentro de los nuevos diseños de tráfico en la ciudad.  Pero casi dos décadas después, la progresiva introducción en el urbanismo de conceptos como sostenibilidad o de otro concepto de movilidad, han superado esa idea inicial.

Asimismo, en la medida de lo posible, se le han ido buscando usos vecinales a esos espacios como la apertura de la huerta que hoy gestiona el colectivo vecinal ‘La Piparrika’ o se han impulsado proyectos de carácter social en los edificios del entorno para revitalizar la zona.
 

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