El comité de expertos propone un Museo Memorial en los Caídos, que reste protagonismo a la cúpula e incorpore nuevos edificios coherentes con el entorno

El comité de expertos propone un Museo Memorial en los Caídos, que reste protagonismo a la cúpula e incorpore nuevos edificios coherentes con el entorno
Destaca que la transformación profunda del edificio constituye una ruptura total con los valores antidemocráticos que encarna el inmueble
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El comité de personas expertas ha presentado este jueves el informe sobre la transformación del Monumento a los Caídos, tomando en consideración experiencias nacionales e internacionales en investigación histórica y gestión de espacios memoriales. El comité integrado por 14 especialistas de reconocido prestigio considera la creación de un Museo Memorial en el monumento como el proyecto más ambicioso y relevante para la ciudad a medio y largo plazo. 

El Museo Memorial supone poner en práctica los principios recogidos en la Carta Internacional de Museos Memoriales del Comité Internacional de Museos Memoriales y de Derechos Humanos, frente a una de las manifestaciones más elocuentes de apología del franquismo y glorificación de los perpetradores de persecuciones, matanzas y otras violaciones de los derechos humanos. El comité destaca que la transformación profunda de este edificio constituye una ruptura total con los valores antidemocráticos que encarna el inmueble, uno de los mayores de este estilo en el Estado español, el segundo tras Cuelgamuros (Madrid).

El derribo favorecería la memoria de los perpetradores
El punto de partida del informe es la transformación en profundidad del monumento, tanto por dentro como por fuera, para abordar el pasado reciente desde una perspectiva radicalmente diferente a la de los valores bajo los que fue construido. El derribo del inmueble favorecería, según el informe, la memoria de los perpetradores, en cuanto destruiría pruebas de lo ocurrido. Sostiene que la conservación de los testimonios materiales de la represión es útil como herramienta de construcción de la memoria histórica. Así, se pretende concebir un espacio que permita asentar la convivencia, el respeto a los derechos humanos, la reflexión crítica y rigurosa sobre la historia, como elemento que permita profundizar en el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación.

El reto es convertir un lugar de culto al totalitarismo en un espacio de pensamiento crítico, de conocimiento histórico sobre las raíces, el contexto histórico y las consecuencias del golpe de estado de 1936, y de acción política y cultural para la promoción de los valores democráticos. Este reto pasa por transformar íntegramente los usos del lugar, musealizar el patrimonio y construir un nuevo equipamiento con una vocación pedagógica y educativa integrado en la trama de la ciudad.

Las recomendaciones del informe se incorporarán a las bases del concurso internacional de arquitectura del que surgirá el proyecto definitivo de resignificación del Monumento a los Caídos como centro de memoria y contra el fascismo. 

La cúpula y el tambor deberían perder protagonismo
La transformación del Monumento a los Caídos afecta a los contenidos y también a la arquitectura del edificio, en la que la cúpula y el tambor tendrán que perder su protagonismo, tanto hacia el exterior como hacia el interior: serán imprescindibles elementos que tamicen u oculten su visión desde plantas interiores y el diseño de un espacio adecuado para visitas guiadas que ofrezcan una interpretación sobre las mismas. El comité propone como estrategias el uso de encapsulado, tragaluz, arquitectura-imagen, mirador o espejo.

La transformación integral de la cúpula y el tambor afecta también al fresco en el interior de la cúpula, que debe ser mediatizado e interpretado, y a la cripta, donde se propone la desaparición de todos los elementos funerarios y su desacralización integral, transformando los usos del lugar para otros fines, como la programación de instalaciones de obras/proyectos de arte contemporáneo. La terraza es uno de los espacios con mayor potencial para nuevos usos, vinculados al ocio o incluso, se podría convertir la terraza en el nuevo acceso al museo.

En cuanto a las arquerías, la eliminación hasta la cota 0 de la plaza daría conexión a la trama urbana como espacio público, pero el edificio así adquiriría mayor altura y mayor percepción de su desproporción. La eliminación mostraría estructuras no visibles actualmente, como el túnel de acceso a la cripta desde la iglesia de Cristo Rey, un túnel enormemente simbólico, por los usos que se han desarrollado en la cripta a lo largo de los años, fuera de la mirada pública.

Retirada de textos conmemorativos, una exposición permanente y edificio anexo
Respecto a los textos conmemorativos y la iconografía fascista, se propone la museización e interpretación del conjunto de elementos simbólicos de la Cruzada y del nacional-catolicismo, en especial respecto a sus vínculos con el carlismo en Navarra. Tal y como establece el acuerdo político, implica la retirada del lugar original de los mármoles con los listados de caídos y otras inscripciones. Se considera que estos elementos deben ser depositados y/o museizados para su investigación e interpretación.

La nueva estructura arquitectónica deberá tener en cuenta los usos y necesidades del proyecto, como recepción y acceso al equipamiento, exposición permanente, exposiciones temporales, espacios educativos, sala de actos y conferencias, salas de reuniones, archivo y biblioteca, así como usos administrativos, de ocio y de otra índole. Para ello, el comité considera conveniente la construcción de un edificio o edificios anexos, que compongan junto al actual edificio un conjunto arquitectónico coherente, en los que desarrollar parte de esas actividades. 

La intervención deberá contemplar el impacto del nuevo edificio no solo en el conjunto de la ciudad, sino de manera específica en su entorno inmediato, como la plaza de la Libertad, la avenida Carlos III y la calle Aoiz. El informe contempla dejar la plaza tal y como está, con su parque y su estanque, o transformarla por completo, incluyendo pequeños elementos o los edificios complementarios al central mencionados anteriormente. También plantea el cambio de localización de la escultura ‘Coreano’, de Jorge Oteiza, y su incursión en la propuesta del nuevo edificio. 

Abordaje integral de los contenidos con participación ciudadana
Los contenidos del nuevo espacio de interpretación de memoria democrática y contra el fascismo se diseñarán desde un abordaje global, teniendo en cuenta cuestiones museológicas y museográficas, urbanísticas y de gestión. Para garantizar la solidez del proyecto, el comité insiste en la necesaria complementariedad entre el diseño de contenidos, el proyecto museográfico y el proyecto arquitectónico, y la colaboración entre instituciones y entidades. El Museo se coordinará con espacios memoriales de Navarra, y de manera especial con el programa Escuelas con Memoria impulsado por el Instituto Navarro de la Memoria.

El desarrollo del proyecto y su posterior gestión debe desarrollar mecanismos de participación ciudadana, especialmente con las asociaciones memorialistas. El comité considera conveniente realizar un registro arqueológico de la intervención en el edificio, y posibilitar visitas de la ciudadanía durante el transcurso de las obras. 

El nuevo Museo Memorial mantendrá espacios para la programación de actividades temporales relacionadas con las vulneraciones de derechos humanos y el auge de movimientos neofascistas en el presente. En cualquier caso, el contenido principal, desarrollado en la exposición permanente, se estructurará a partir de tres grandes ejes: uno vinculado a la propia historia del edificio, desde su diseño hasta su actual transformación; otro que analizará de manera crítica la construcción del concepto de “caídos” y la realidad de las víctimas del franquismo; y un tercero, sobre la cultura de guerra en torno al concepto de cruzada y los daños de las culturas políticas belicistas, fomentando una cultura de paz basada en el respeto de los derechos humanos y la resolución dialogada de los conflictos.

Herramienta educativa y laboratorio de conciencia democrática
Desde el punto de vista educativo, el informe defiende que el museo memorial se debería convertir en una herramienta educativa de primer orden, a modo de laboratorio de conciencia democrática, dotado con los recursos humanos y materiales necesarios para impulsar estrategias y programas que permitan convocar y desarrollar vínculos participativos en todo tipo de público. Este programa debe partir de la reflexión sobre los significados fundacionales del edificio y su contraposición con la promoción de la memoria democrática y la defensa de los derechos humanos. Esta dialéctica debería estar presente, de manera explícita en unas ocasiones e implícita en otras, en los programas de actividades educativas permanentes y/o temporales que se planifiquen en él. 

Este espacio debería ofrecer, asimismo, dispositivos de memorias para ser usados y apropiados por cualquier grupo social, desde el ámbito educativo, tanto formal como no formal. El informe señala que la implantación de una intervención educativa en el nuevo museo memorial no tiene por qué esperar a la materialización definitiva del proyecto. Propone visitas guiadas a los elementos presentes en la actualidad y a los procesos de transformación que se acometan, explicando su intencionalidad y abriendo espacios para el diálogo y el debate.

Los contenidos educativos, una vez concluido el proceso de resignificación del monumento, constituirán una oferta clara y estructurada que se combinará con propuestas temporales, entre ellas, actividades de formación del profesorado, talleres multidisciplinares, actividades de creación artística vinculadas a la memoria y la defensa de los derechos humanos, y espacios de encuentro y discusión intergeneracional.

Como estrategia de difusión del conocimiento histórico, se propone la construcción de una plataforma digital, fácilmente encontrable, accesible, intuitiva y divulgativa, con una estructura en secciones donde se reproduzca el proyecto original, el contexto histórico, la interpretación de los elementos que lo componen, así como el significado de los personajes que ha albergado, en concreto, de la importancia singular y extraordinaria de los generales Mola y Sanjurjo. Además, debería estar conectado con otros espacios de la Comunidad Foral vinculados a la memoria, ya sean víctimas o perpetradores, para establecer un hilo narrativo y causal entre las políticas represoras y sus consecuencias.

Pamplona como “ciudad con memoria”
El informe del comité de expertos parte de la consideración de Pamplona como “ciudad con memoria”, en el marco del desarrollo de políticas públicas de memoria democrática realizadas por el Gobierno de España y el Gobierno de Navarra. La legislación de referencia incluye, entre otras, la Ley Foral 29/2018, de Lugares de Memoria Histórica de Navarra, que ha permitido la declaración de 28 Lugares de Memoria Histórica de Navarra, entre ellos, cuatro en Pamplona: la estela de Germán Rodríguez y la escultura Gogoan; el espacio memorial de la antigua prisión provincial de Pamplona; el monolito y placa dedicados a la memoria de los vecinos y vecinas de Pamplona asesinados tras el golpe militar de 1936, ubicado en la Vuelta del Castillo; y el memorial de los centros de detención de la capital navarra (“la ciudad de los cautivos”), en la confluencia de las calles Arrieta y Aralar.

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