María Lacunza Ezcurra (1900 – 1984)

Fue la primera mujer colegiada en el Colegio de Abogados de la ciudad y abrió su propio despacho en los años 20. Ejerció como abogada en Pamplona y San Sebastián, y más tarde trabajó en la Comisión de Reforma Agraria del Ministerio de Agricultura. Tras la Guerra Civil fue depurada y nunca volvió a ejercer, aunque mantuvo su independencia y compromiso.

María Lacunza

Nacida en Pamplona en 1900, María Lacunza fue una de las pioneras del Derecho en Navarra y en el Estado. Estudió en Zaragoza y Madrid, y en 1926 se licenció en Derecho, en una época en la que apenas había mujeres en las aulas universitarias. Poco después se convirtió en la primera mujer en colegiarse en el Colegio de Abogados de Pamplona, y también en el de San Sebastián, abriendo su propio despacho profesional.
Entre 1927 y 1931 ejerció como abogada defensora en las Audiencias de ambas ciudades, destacando por su independencia y valentía en un mundo estrictamente masculino. En 1932 ingresó como funcionaria en el Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio, participando en la Comisión de Estudios de Reforma Agraria, lo que la llevó a viajar por varios países europeos. 

Durante la Guerra Civil se trasladó a Valencia con el gobierno republicano, pero al finalizar el conflicto sufrió un expediente de depuración que la apartó de la vida pública. Aunque se le ofreció la readmisión con limitaciones, prefirió renunciar y no volvió a ejercer la abogacía. 

Residió en Valencia hasta su fallecimiento en 1984. Décadas después, su figura fue rescatada como ejemplo de mujer pionera en el ámbito jurídico y en la lucha por abrir caminos a nuevas generaciones. En 2007, el Ayuntamiento de Pamplona le dedicó una calle en el barrio de Lezkairu, recordando a quien fue la primera abogada navarra en un tiempo en que el ejercicio profesional femenino era casi impensable.