Esta semana ha concluido el ciclo de ‘Salas de Música en la Calle’ (SMC), una serie de conciertos que han intentado trasladar la riqueza y el trabajo de las salas de pequeño y gran aforo de nuestra ciudad a lo largo de los martes de verano. Trece salas, trece conciertos, once de ellos bandas locales o contratadas a agencias locales, y un total de 3.000 personas que han llenado las plazas de SMC por segundo año. Todos los conciertos (a excepción de uno muy lastrado por lo meteorológico) han completado el 100% de su aforo, sobrepasando con creces el número de asistentes capaces de absorber por los recintos, aforados para respetar siempre el protocolo COVID. Restricciones que este año se han endurecido, respecto a la edición pasada, por lo que no ha sido posible ofrecer servicio de bebida a los asistentes.
Una de las vertientes importantes del ciclo es la presencia, trabajo y protagonismo de las personas que trabajan en las salas en el evento. Los trece conciertos han sido apadrinados por diferentes locales que se dedican a programar música en directo en Pamplona: Zentral, Cavas, Txintxarri, Katakrak, Garazi, Toki Leza, Terminal, Infernu, Krawill, Nebula, Rockollection, Subsuelo y Akelarre.
En el ciclo han participado bandas locales como Toifelthal, Río Arga, Titanians, Exnovios, Lemon y Tal, o Guarimba (finalmente suspendido por lluvia), presentando sus nuevos trabajos en la ciudad. Y bandas reconocidas como Leihotikan, Gregario De Luxe, o Jon Ulecia & Cantina Bizarro. Desde fuera de Navarra han pasado The Lizards, Iker Martinez, Simona o uno de los referentes del rockabilly como Lobos Negros. Música urbana, rock, indie, pop, cumbia, heavy metal o soul, han sido algunos de los géneros que se han podido escuchar por un público que ha vuelto a responder en esta segunda edición.