El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, se ha reunido esta mañana con representantes de la Fundación FABRE que le han presentado el proyecto ‘Jóvenes Agentes 2030 para la movilización social’, que busca implicar a la juventud en acciones para lograr un mundo mejor. En la reunión han participado las técnicas de proyectos de la fundación Celia Pinedo y Rocío Ferrezuelo. Además, el alcalde ha estado acompañado por la directora del Área de Servicios Sociales, Olivia Elizari.
El proyecto ‘Agentes 2030 para la movilización social’ es una iniciativa de educación para el desarrollo que busca ofrecer a la juventud espacios de formación y proacción fuera del ámbito escolar para implicarse en la consecución de un mundo mejor. Esta propuesta, que ha sido subvencionada por el Gobierno de Navarra, está dirigida principalmente a jóvenes entre 15 y 25 años, a los que se les invita a participar en seminarios y acercarse a diversos materiales sobre la Agenda 2030, el plan de acción mundial impulsado por Naciones Unidas para lograr un progreso social y económico sostenible en todo el mundo y fortalecer la paz. A través de este proyecto se quiere ofrecer herramientas a los jóvenes para que puedan movilizar a la sociedad navarra hacia esos objetivos con la vista puesta en el año 2030. Dentro de esta iniciativa, el pasado septiembre la Fundación lanzó su I Reto #BeTheChange, a través del cual los jóvenes de Navarra debían diseñar su propio proyecto de acción social a nivel local, pero con una mirada global, hacia los países del Sur.
La iniciativa ‘Agentes 2030’ ha sido impulsada por la Fundación FABRE, entidad que tiene entre sus fundamentos contribuir al desarrollo de los pueblos, impulsando cambios, promoviendo la justicia y el bien social, la solidaridad y los valores inherentes a la familia. Han desarrollado proyectos de cooperación al desarrollo a nivel internacional, actuaciones de acción social y apoyo a la familia en Europa y acciones de sensibilización, voluntariado y educación para el desarrollo por toda España. La Fundación FABRE, que responde al acrónimo de Ana Bacardí Regojo, fue creada en octubre de 2003 como entidad sin ánimo de lucro por Juan Ángel Regojo Otero y sus hijos, en memoria de su mujer y madre como apoyo y asistencia a personas necesitadas.