El área de Ecología Urbana del Ayuntamiento de Pamplona, junto con el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ultiman un convenio de colaboración entre Consistorio y Ejecutivo Foral de cara a regular un modelo de funcionamiento conjunto de los laboratorios de ambas instituciones, un sistema que regirá de forma transitoria y mientras se produce la integración definitiva de todos los recursos materiales, humanos y económicos.
Ya en este primer semestre de 2019 y hasta que culminen las obras del futuro laboratorio unificado en el polígono de Landaben, un hecho que está previsto para 2021, el laboratorio municipal (actualmente en Casa Seminario) y sus recursos se trasladarán al edificio de la calle Leyre en el que se encuentra la correspondiente instalación del Gobierno de Navarra.
La unificación del Laboratorio del Instituto de Salud Pública y Laboral con el Laboratorio Municipal de Pamplona es un objetivo perseguido desde hace tiempo por ambas instituciones. La firma de este convenio supone el penúltimo paso en el proceso de integración efectiva de ambos laboratorios, un camino que ya venía contemplado en el acuerdo de Gobierno de Navarra que en 2010 creó el Sistema de Laboratorios Públicos de Navarra. En 2013 Consistorio y Gobierno firmaron un acuerdo de colaboración para establecer mecanismos de coordinación y programar acciones conjuntas. En estos momentos en Navarra hay tres laboratorios dependientes de la Administración Foral, uno de la empresa pública NASERTIC, además del Laboratorio Municipal de Pamplona.
Eficacia y eficiencia en los recursos públicos y nuevo sistema de control de calidad
La fusión busca evitar la redundancia de alcances entre laboratorios. Ambos tienen como objetivo controlar la seguridad del agua de consumo y de los alimentos y Pamplona entra en el ámbito de actuación de los dos. Además, para alcanzar el grado de sensibilidad y exactitud requeridos normativamente en las analíticas, es necesario el empleo de equipos sofisticados y de alto precio de forma que, cuanto mayor número de muestras analice cada equipo, antes se rentabilizará la inversión realizada. Por otra parte, en ocasiones ambos laboratorios realizan los mismos ensayos analíticos variando el ámbito territorial donde se ha tomado la muestra y, con frecuencia, realizan compras de los mismos productos y reactivos. Además, ambos laboratorios disponen de sistemas informáticos y equipamientos semejantes y tienen ensayos analíticos acreditados por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), ya que la legislación establece que los laboratorios que ejerzan el control oficial de alimentos deben estar acreditados en el cumplimiento de la norma ISO 17025. Con la fusión, ambos laboratorios mantienen sus acreditaciones.
Respecto a los servicios de inspección municipales que nutrían al laboratorio municipal, hay un cambio significativo: hasta junio de 2018 tres servicios (Inspección alimentaria, Sanidad ambiental e Ingeniería ambiental) estaban inscritos en un sistema de calidad paralelo y voluntario al sistema de calidad municipal, en este caso bajo la Norma ISO 9001:2008 y certificado por AENOR. Por decisión técnica el Ayuntamiento abandonó este sistema de evaluación privada apostando por realizar la evaluación con medios propios para ampliar y unificar la gestión de calidad a todos sus servicios. Siguiendo las recomendaciones de una auditora externa (Synergium) en octubre del año pasado comenzaron los trabajos para recuperar y relanzar esta dinámica, tarea que continuará también tras fusión con los laboratorios del Gobierno de Navarra (cuyos servicios de inspección no están tampoco certificado por el sistema de AENOR). El objetivo es seguir, las pautas marcadas por el Plan Nacional de Control de la Cadena Alimentaria (PNCOCA) 2016-2020 del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, entre otras normativas sanitarias.
El régimen transitorio
La integración definitiva de ambos laboratorios se llevará a cabo mediante un proceso formal de transferencia de competencias, medios humanos, materiales y económicos y sin perjuicio de la necesaria revisión de competencias globales que corresponden al Ayuntamiento de Pamplona y al Gobierno de Navarra. Pero hasta que eso suceda, y en tanto se inicie la actividad del Laboratorio Unificado en su nueva sede, las ocho personas que trabajan en el laboratorio del Consistorio (personal técnico de Química, personal técnico de Biología, responsable de Calidad, dos ATL de Química, un ATL de Microbiología, un auxiliar administrativo y un peón auxiliar de limpieza), trabajarán en la calle Leyre y mantendrán su régimen retributivo y condiciones laborales. El Ayuntamiento de Pamplona asumirá los gastos de este personal en tanto se produzca su integración definitiva en la plantilla orgánica del Gobierno de Navarra.
Asimismo, el Consistorio transferirá al Gobierno de Navarra los medios materiales de su laboratorio, incluyendo el actual equipamiento (cromatógrafo de gases, balanza de precisión, estufas de incubación, agitador basculante, placa vitrocerámica, etc.). También proveerá de los medios económicos ligados a la actividad de su laboratorio necesarios para el presente ejercicio y los siguientes de forma que la operación no resulte gravosa para ninguna de las dos partes. En este momento el capítulo de gastos generales del laboratorio municipal asciende a unos 80.000 euros.
La coordinación de este régimen transitorio de trabajo conjunto recaerá, según el texto del convenio, en una comisión mixta paritaria, compuesta por seis miembros, tres de los cuales serán designados por el Instituto de Salud Pública y Laboral y otros tres por el Ayuntamiento de Pamplona. En la comisión, que se reunirá al menos tres veces al año y cuando una de las partes lo solicite, podrán participar expertos y técnicos que informarán sobre temas de interés para la comisión.
Más de 30.000 ensayos en el Laboratorio Municipal en 2018
El Laboratorio Municipal realiza los análisis químicos y microbiológicos necesarios para comprobar la seguridad del agua y de los alimentos consumidos en Pamplona. Los análisis se dirigen primordialmente a la investigación de contaminación microbiológica indeseable, al uso inadecuado de aditivos y a la presencia de contaminantes. En 2018 este laboratorio realizó 28.084 ensayos (23.972 de inspección ambiental; 1.731 de inspección alimentaria; 1.436 analíticos de calidad y 40 de terceros, es decir, de otras entidades de la administración, particulares y empresas).
El laboratorio está acreditado desde el año 2000 en la norma UNE-EN ISO 17025, sobre requisitos generales de los laboratorios de ensayo y calibración, una acreditación obligatoria por la normativa de la Unión Europea para aquellos laboratorios que ejercen el control oficial de alimentos. El alcance de la acreditación del Laboratorio Municipal de Pamplona comprende 28 análisis químicos y 7 microbiológicos.
El Laboratorio de Salud Pública está acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) conforme a los criterios recogidos en la Norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2005 (CGA-ENAC-LEC) para la realización de ensayos físico-químicos y microbiológicos de alimentos y aguas. La acreditación garantiza el cumplimiento de las disposiciones legales para realizar el control oficial de los alimentos y la calidad de los resultados analíticos a través de personal cualificado, utilización de métodos validados, programas internos y externos de control analítico, equipos analíticos calibrados y reconocimiento nacional e internacional de los informes analíticos emitidos por el laboratorio.