Pamplona es Camino

Historia del Camino

El origen del Camino de Santiago se encuentra en la Edad Media, época en la que los primeros peregrinos comenzaron a desplazarse hasta Compostela con el objetivo de llegar a la tumba atribuida al apóstol Santiago el Mayor, situada en la cripta de la catedral de Santiago, en Galicia. Ya desde el siglo XI esta peregrinación se convirtió en una de las más concurridas de Europa, aunque no fue hasta el siglo XVI cuando obtuvo el reconocimiento oficial del Papa Alejandro VI.

En torno al Camino de Santiago surgió toda una infraestructura destinada a satisfacer las necesidades de los peregrinos, que engloba albergues, hospitales e iglesias de gran valor patrimonial, fundamentalmente de estilo románico y gótico. Asimismo, el Camino se convirtió en una gran ruta comercial que permitió el desarrollo económico de las regiones que atravesaba y favoreció además el intercambio cultural.

A pesar de que en los siglos que continuaron la ruta perdió popularidad, la segunda mitad del siglo XX devolvió el interés a la peregrinación, que a día de hoy experimenta su mayor auge. Se calcula que cada año recorren el Camino de Santiago más de 200.000 peregrinos, empujados por la espiritualidad, el deporte, la cultura o el turismo.

El Camino de Santiago no es una ruta única, sino que se compone de varios itinerarios, como el Camino Francés, el Primitivo, el Costero, el Vasco-riojano o el de Liébana, entre otros. Todos ellos han sido reconocidos por diferentes instituciones y organismos. Así, el Camino de Santiago Francés, el que pasa por Pamplona, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, o Premio a la Concordia por la Fundación Príncipe de Asturias.