Ruta del Camino de Santiago

Puente de la Magdalena.

El Camino de Santiago entra en Pamplona desde la localidad de Burlada por la ribera del río Arga, entre huertas y jardines. Para llegar a la ciudad, los peregrinos han de atravesar el puente de la Magdalena, una construcción del siglo XII declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico Artístico. El acceso al Casco Antiguo se hace a través del conjunto amurallado renacentista de Pamplona, una de las entradas más majestuosas de todo el Camino.

Una vez atravesado el umbral de las murallas por el Portal de Francia o Zumalacárregui, con su puente levadizo del siglo XVIII, el Casco Antiguo recibe al peregrino tranquilo y acogedor. El Camino de Santiago asciende por la calle del Carmen, que atraviesa la plaza de Navarrería, desde donde es posible admirar las torres de la Catedral de Santa María la Real. Se trata de un templo de fachada neoclásica que alberga en su interior el mausoleo del rey navarro Carlos III, un impresionante claustro gótico y la galardonada exposición de arte sacro Occidens, entre otras joyas.

El Camino de Santiago continúa por la alegre calle Mercaderes hasta la plaza Consistorial, presidida por el Ayuntamiento de Pamplona, donde es imprescindible detenerse a observar su magnífica fachada barroca y su florido balcón, desde el que se dispara el Chupinazo que da comienzo a las fiestas de San Fermín cada 6 de julio.

Los peregrinos deben proseguir su marcha por la calle Mayor, antigua vía principal de la ciudad precisamente por la influencia del paso del Camino de Santiago. A ambos lados de la calle se encuentran diferentes palacios barrocos y renacentistas, entre los que destacan el palacio del Condestable, edificio del siglo XVI declarado Bien de Interés Cultural que alberga el museo dedicado al violinista Pablo Sarasate, y el palacio de Ezpeleta, que supone la mejor manifestación de arquitectura señorial barroca de Pamplona. En ambos extremos de la calle se encuentran dos importantes iglesias: la de San Saturnino o San Cernin, templo medieval erigido en honor al patrón de la ciudad; y la de San Lorenzo, en cuyo interior se encuentra la capilla de San Fermín.

Finalmente, el Camino de Santiago abandona el Casco Antiguo dejando a un lado los hermosos jardines de la Taconera, que datan de 1888, para atravesar la Ciudadela y Vuelta del Castillo. Se trata de un inmenso parque que rodea la Ciudadela, una fortificación de forma pentagonal cuya construcción se remonta a los siglos XVI-XVII. A continuación, el Camino cruza el barrio de Iturrama y se marcha de la ciudad por los jardines del Campus de la Universidad de Navarra, de extraordinaria belleza y biodiversidad.